Esperanza Guisán fala a TÉLOS. Revista Iberoamericana de Estudios Utilitaristas. S.I.E.U.. Sociedad Iberoamericana de Estudios Utilitaristas.

 

¨Un Relato Personal¨

Esperanza Guisán

Octubre de 2010

Tε!λoς, Vol. XVII/2, 2010 (23-25)

Universidade de Santiago de Compostela

“…con Epicuro pienso que “La amistad danza sobre toda la tierra y como un heraldo anuncia que despertemos para la felicidad”.”

“He intentado recoger el legado de los más ilustres pensadores, los más sabios, los más ambiciosos, los que propugnaban una ética de máximos y excelencias, una ética del bienestar integral humano, que respetase y potenciase lo individual y único de cada persona, y el sentimiento social.”

“Yo siempre quise escribir y amar, amar y escribir, no sé en qué orden, pero desde luego inseparables.”

“Yo siempre fui sin saberlo, y espero seguirlo siendo hasta el final, una cosmopolita utilitarista, o mejor una cosmopolita milliana, porque dentro del utilitarismo Mill me parece el pensador más refinado, el más sensato, el más sensible, el más humano en suma.”

“Aunque me he especializado particularmente en la filosofía anglosajona, Locke, Hobbes, Hume; Mill (siempre Mill, el mejor y más compresivo de todos los filósofos que conozco) Sidgwick, Moore, Ayer, Stevenson, Warnock, Baier, Hare, Iris Murdoch, Martha C. Nusbaum, Sharon R. Krause, Peter Singer, y un largísimo etc., he leído a… Kierkegaad o Pascal, Max Scheler, Heidegger, Hegel o Marx. Estimo que la filosofía española, especialmente en Ortega y Ferrater Mora, exhibe un grado de entusiasmo y acercamiento a todo lo vital del que adolecen los sobrios, monótonos, escolásticos tratados de los “grandes” filosofos morales y políticos anglosajones, entre los que destaco por su particular “apelmazado” y engorroso tratamiento de la justicia, la obra Una teoría de la Justicia de John Rawls, para mí insípida y muy inferior en todos los sentidos a los planteamientos de John Stuart Mill en el siglo XIX.”

“…a través de Moore descubrí a Mill, entendido ásperamente por el autor de Principia Ethica, que abrió mis horizontes y me hizo concebir la esperanza de que al final había llegado a arribar a la costa tras un esforzado viaje a través de los autores clásicos y contemporáneos. Mi tesina de licenciatura…se titulaba Necesidad de una Crítica de la Razón Pura Práctica, y en ella trataba de hacer una propuesta personal de una ética que luego posteriormente llamé “híbrida” que consistiese en tomar lo más estimulante de Kant y de Hume para elaborar una propuesta moral en la que las pasiones y las razones morales se complementasen y coordinasen.”

“Leer a Moore fue toda una provocación y un estímulo… en torno a ello elaboré una tesis …publicada en dos libros por la Universidad de Santiago de Compostela, ‘Los presupuestos de la falacia naturalista’, que es una obra de mucho calado que ahora sería incapaz de realizar, y ‘Como ser un buen empirista en ética’, que ahora me siento capaz de mejorar en muchos e importantes sentidos, y que marca un primer acercamiento al pensamiento de John Stuart Mill, al que había de dedicar muchos y diversos trabajos, no sólo para estudiarlo y seguir sus propuestas al pie de a letra sino con objeto de captar su espíritu y adecuarlo a los grandes retos ético-políticos de los siglos XX y XXI.”

“Mill ha estudiado y propagado las ideas más reformistas y radicales de la Inglaterra de su tiempo. Su ética es una ética sin religión, pero sin relativismos ni dogmas, con mucho entusiasmo, ayuna de fanatismo, aliada con la libertad y la igualdad, contraria a los extremismos de cualquier índole.”

“Me entusiasmó Mill, me sigue entusiasmando, su entusiasmo, tan ausente en autores más o menos contemporáneos…Es verdad que sobra fanatismo en nuestros días, pero también sobreabunda la inercia moral, la cobardía, la falta de compromiso con la vida buena. Si acaso se acude a la defensa de una ética de mínimos, una ética de derechos, que no se sabe como fundamentar ya que se rehúye la apelación a la común humanidad. El gusto por la diversidad, el reverdecimiento de sentimientos separatistas y de pequeñas nacionalidades, de particularismos, frente a los ideales de una patria única y común donde confraternicemos todos con todos, si bien están dominando en parte el panorama actual, no logran obstaculizar las prometedoras propuestas… que se resumen en la pretensión muy acertada para mí de que haya un solo mundo.”

“En esta hora de hacer un poco de balance sobre cuanto he escrito, cuanto he enseñado, tengo la impresión de que todavía estoy en el inicio de lo que juzgo será mi más importante tarea, intentar trasladar el énfasis de una educación cívica, una educación para la ciudadanía, a una educación etico-política cosmopolita, que abarque las virtudes clásicas de la excelencia, la benevolencia, el sentido de la justicia, la imparcialidad, y sobre todo, tarea en la que quiero implicarme más y más en el estudio interdisciplinar del desarrollo de la sympathy o empatía, para cooperar en la construcción no solo de un mundo éticamente mejor, sino de un lugar más dichoso.”

“Para mí ser utilitarista cosmopolita consiste en tomar el testigo de Mill y cuantos como él intentaron reconciliar las ideas liberales y socialistas, los presupuestos realistas y románticos, la ética con la economía, el sentimiento con la razón. Tomar el testigo para pasarlo a nuevas generaciones de gentes que ignoran la grandeza de la que participan simplemente por ser humanos “hijos de la tierra y hermanos” como dijo el pagano Platón en el siglo IV antes de Cristo.”

“Hubo un tiempo, hasta muy recientemente, en que pensé que era sólo preciso llegar a una Ética sin Religión, y aunque sigue siendo ésta una profunda creencia, añado ahora una propuesta …la de lograr una Religión con Etica (para aquellos que requieran una espiritualidad religiosa de la que yo personalmente prescindo, como prescindía Mill). Es decir se tratar de purificar y moralizar las religiones para que sirvan de motores para hacer realidad el único mandato importante, manifestado por Platón,… recogido por todas las grandes tradiciones religiosas, el amor a los demás, el amor incluso al extraño, al enemigo, que por supuesto deja de serlo al hacerse objeto de nuestro amor. Muerto el Dios de los infiernos debe nacer un Dios que solo sirva de referente para cuidarnos los unos de los otros, no por amor a la divinidad, sino por amor desinteresado y altruista a los demás. Ese amor que no pide nada a cambio porque lo tiene todo en sí, porque como Espinoza explicaba, lleva en sí mismo la recompensa.”

“Cuando uno mira su vida hacia atrás, comprende que todo lo realizado es muy poco. Y que lo importante no es lo que uno puede seguir haciendo, sino aquello que los demás, movidos por un espíritu utilitarista cosmopolita semejante van a seguir haciendo. Me llamo por ventura Esperanza y creo que la ética es la más fuerte pasión, la fuente de gozo más profundo. Felicidad y mucho entusiasmo es lo que deseo para todos los que hayan leído…lo que aquí he escrito. Con Mill, pero más allá de Mill… El mundo lo agradecerá y nosotros cada uno en particular nos sentiremos más íntimamente satisfechos. Una visión optimista de la vida que coincide con la de aquel que afirmó “Lo difícil lleva tiempo, lo imposible un poco más“.”

http://www.usc.es/revistas/index.php/telos/article/view/742/723

rosa-vermelhap

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